*
qué abismo cuando abiertas y mojadas
te miran con los hijos en los ojos
tumbadas en sus besos y sus rojos
deseos de brillar multiplicadas
qué vértigo el abrazo demandante
los fémures abiertos y el imán
la pura gravedad que empuja a adán
al fondo de la tierra alucinante
qué hechizo cuando yacen en ardores
y postergan el látex y te orientan
y susurran las mieles y te tientan
con dulce muerte vívida a sus flores
el sexo fluorescente en el misterio
luciérnagas al fondo del imperio
*
dormir con vos soñar y amanecerse
*
dormir con vos soñar y amanecerse
al lado de tus ojos buenos días
tu sonrisa a las nueve sombras frías
unos mates y hablar y conocerse
hablar de basho buson o vallejo
de tu infancia feliz tus perros sueltos
mis verbos en la luz medio revueltos
estás lindo dijiste y el reflejo
de toda la mañana estaba vivo
temblando en tu cocina y la remera
que usás de camisón dejaba afuera
tu culo de melón superlativo
me fui por la vereda tan contento
las ramas se movían con el viento
*
dormir con vos soñar y amanecerse
al lado de tus ojos buenos días
tu sonrisa a las nueve sombras frías
unos mates y hablar y conocerse
hablar de basho buson o vallejo
de tu infancia feliz tus perros sueltos
mis verbos en la luz medio revueltos
estás lindo dijiste y el reflejo
de toda la mañana estaba vivo
temblando en tu cocina y la remera
que usás de camisón dejaba afuera
tu culo de melón superlativo
me fui por la vereda tan contento
las ramas se movían con el viento
*
en el telo incesante se oyen gritos
*
en el telo incesante se oyen gritos
gemidos superpuestos cortos largos
quejidos ahora dulces ahora amargos
unos graves con eco otros finitos
un sábado a las tres de la mañana
el telo suena a claustro endemoniado
un infierno feliz empenumbrado
una torre sexual bíblica humana
todos cogen o tratan o descansan
y sus ruegos se elevan se repiten
las risas los orgasmos que compiten
y llegan a la cumbre y se arremansan
la sombra es amarilla roja azul
qué lindo cuando el telo marcha a full
*
en el telo incesante se oyen gritos
gemidos superpuestos cortos largos
quejidos ahora dulces ahora amargos
unos graves con eco otros finitos
un sábado a las tres de la mañana
el telo suena a claustro endemoniado
un infierno feliz empenumbrado
una torre sexual bíblica humana
todos cogen o tratan o descansan
y sus ruegos se elevan se repiten
las risas los orgasmos que compiten
y llegan a la cumbre y se arremansan
la sombra es amarilla roja azul
qué lindo cuando el telo marcha a full
*
en la ley de tu vaina me concentro
*
en la ley de tu vaina me concentro
y me pongo lingüístico locuaz
y vos garganta al cielo querés más
afuera y a lo largo y por adentro
y te aprieto las tetas te recorro
el vientre hasta esa flor toda molusca
toda viva en el beso que me busca
y hundido entre tus muslos te socorro
porque algo pide auxilio en esa sombra
algo quiere ser carne del lenguaje
algo quiere brillar en el voltaje
una lengua secreta que te nombra
todo el arco se tensa en entusiasmo
y vuela ya la flecha de tu orgasmo
*
en la ley de tu vaina me concentro
y me pongo lingüístico locuaz
y vos garganta al cielo querés más
afuera y a lo largo y por adentro
y te aprieto las tetas te recorro
el vientre hasta esa flor toda molusca
toda viva en el beso que me busca
y hundido entre tus muslos te socorro
porque algo pide auxilio en esa sombra
algo quiere ser carne del lenguaje
algo quiere brillar en el voltaje
una lengua secreta que te nombra
todo el arco se tensa en entusiasmo
y vuela ya la flecha de tu orgasmo
*
ésta era negra negra negra mota
*
ésta era negra negra negra mota
y encima medio lunga y muy felina
sedosa y melancólica minina
cada pierna nacía en una bota
trepaba hasta los muslos corredores
de cazadora larga y africana
hasta las nalgas duras de sabana
hasta la selva oscura en los amores
una bikini negra con brillantes
que se le desataba con piolines
mi corazón ardiente en trampolines
entre los labios gruesos devorantes
qué reina más caliente y apretada
las tetas como globos en la nada
*
ésta era negra negra negra mota
y encima medio lunga y muy felina
sedosa y melancólica minina
cada pierna nacía en una bota
trepaba hasta los muslos corredores
de cazadora larga y africana
hasta las nalgas duras de sabana
hasta la selva oscura en los amores
una bikini negra con brillantes
que se le desataba con piolines
mi corazón ardiente en trampolines
entre los labios gruesos devorantes
qué reina más caliente y apretada
las tetas como globos en la nada
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